El Salvador ha generado un clima de negocios único en la región, una ventaja diferencial propicia para estimular la inversión privada mediante la Estrategia Nacional de Facilitación del Comercio, la cual tiene por finalidad convertir al país en un destino atractivo, seguro y competitivo a escala internacional.
Con esta estrategia se han modernizado los servicios que brindan las instituciones públicas, tanto al ciudadano como a empresas, haciendo posible reducir costos en tiempo y dinero, además de agilizar los procesos para la dinamización de la economía.
Se ha logrado disminuir tiempos en las operaciones de comercio exterior, el despacho ágil de mercancías en las terminales marítimas y portuarias; y la ampliación de infraestructura que ha dado como resultado que importantes empresas multinacionales se instalen y operen en el país.
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Seguridad y Libertad
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Protección de inversiones
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Simplificación de trámites
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Acuerdos comerciales
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Atractivos incentivos fiscales
Las cifras históricas de reducción de la criminalidad le han devuelto a El Salvador los sueños de grandeza y lo han convertido en el país más seguro de América Latina. La exitosa estrategia de seguridad impulsada por el Gobierno del Presidente Nayib Bukele, ha hecho que el mundo gire su visión hacia El Salvador, incrementado el turismo internacional, la inserción hacia nuevos mercados y el aumento de la inversión de grandes empresas locales y extranjeras.
Esta realidad ha dado libertad, seguridad y tranquilidad a toda la población, incluidos empresarios e inversionistas, para que operen sus negocios en el país y se proyecten en la apertura de más negocios.
El Salvador mantiene una estrategia de acciones continuas y coordinadas para generar las condiciones que amplíen las posibilidades de atracción de nuevas inversiones y el desarrollo de relaciones a largo plazo con los inversionistas.
Ha establecido un marco legal apropiado con la creación de La Ley de Inversiones, que contiene las reglas claras y precisas que le permiten, al país, competir internacionalmente en el esfuerzo de atraer nuevas inversiones para contribuir a su desarrollo económico y social.
La Ley de Inversiones incentiva y protege la inversión privada y, más específicamente, la inversión extranjera directa, garantizando la igualdad de trato a inversionistas y permitiendo la transferencia de fondos al exterior sin demora y con la libertad de convertir moneda a través del Sistema Bancario.
También se promueve la protección de la propiedad y seguridad jurídica conforme a la Constitución, garantizando a los inversionistas extranjeros y nacionales la protección de sus bienes y el derecho a la libre disposición de sus bienes.
El Salvador avanza en eliminar la tramitología y burocracia que frena la dinamización de la economía. Actualmente, el país cuenta con 424 procesos simplificados, 222 digitalizados, 152 procedimientos con resolución de un día hábil y 60% reducción total de tiempos.
Para exportar, un trámite en promedio tiene una duración de 5.3 minutos, anteriormente duraba hasta 72 horas.
Por otra parte, el país ha iniciado el plan de digitalización de servicios públicos, a través de la Agenda Digital 2020-2030, para mejorar la eficiencia, la calidad de vida de los ciudadanos e impactar significativamente en el clima de negocios de nuestro país. Esta iniciativa, modernizará y agilizará los trámites y servicios que brinda el Estado, con la integración y uso de las nuevas tecnologías.
El Salvador se ha abierto al mundo desarrollando condiciones que generan oportunidades en materia económica para empresarios y emprendedores de todos los sectores del país, así como para ratificar las buenas relaciones que existen con diferentes naciones, que son reconocidas por sus mercados internacionales prominentes. Ha establecido Tratados de Libre Comercio (TLC) con México, República Dominicana, Chile, Colombia, Taiwán, Panamá, República de Corea del Sur y Estados Unidos.
Igualmente, Acuerdos de Alcance Parcial (AAP) con Cuba y Ecuador; Acuerdos de Asociación con la Unión Europea, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte; y un Tratado General de Integración Económica Centroamericana.
El país también cuenta con una sólida red de acuerdos comerciales, que incluyen 12 convenios que facilitan las relaciones comerciales con 41 países de América, Europa y Asia. Estos acuerdos abren las puertas a un mercado potencial de aproximadamente 1,200 millones de consumidores y representan una oportunidad invaluable para la expansión y diversificación comercial.
Para la importación de maquinaria, equipo, materias primas y otros artículos utilizados en la producción de bienes y servicios, el marco legal de El Salvador establece la exención total del impuesto sobre la renta, impuestos municipales, impuestos a las transferencias de bienes inmuebles, así como derechos e impuestos aduaneros.
Además, para la generación de las condiciones necesarias para las inversiones, el Presidente Nayib Bukele, presentó a la Asamblea Legislativa, un paquete de Leyes (a desarrollar o modificar) para promover la atracción de inversion, eliminar la burocracia y crear incentivos fiscales con la finalidad de inyectar a la economía nacional un mayor crecimiento económico y generar más y mejores empleos a lo largo y ancho del país.
Son 8 las leyes que contienen incentivos o beneficios fiscales para los inversionistas en diferentes sectores:
Ley de Zonas Francas Industriales y de Comercialización
Ley de Servicios Internacionales
Ley de Fomento a la Innovación y Manufactura de Tecnologías
Ley de Emisión de Activos Digitales
Ley de Incentivos Fiscales para el Fomento de las Energías Renovables en Generación de Electricidad
Ley de Creación de la Autoridad de Planificación del Centro Histórico de San Salvador
Ley de Estabilidad Jurídica para las Inversiones
Ley de Impuesto a la Transferencia de Bienes Muebles y a la Prestación de Servicios